El siete de agosto de 1936 fue un día de calor sofocante. Lo recuerdo porque sacrificamos en el Puerto al toro del concejo de la sierra. Los jefes nos mandaron a por él, a tres de Covalverde, porque conocíamos la tierra y sabíamos que estaba en un pueblo cercano montando unas vacas negras.

–Lo traéis por las buenas o por las malas; necesitamos comida. Tendremos estofado para rato.

de "Covalverde" (2015)

Bienvenido a mi rincón

 

Quiero que compartas conmigo mis cosas y espero que te gusten y disfrutes con ellas...

Poema del día

 

Ah, tus caderas,

grupa que cabalga mi lengua.

Los dedos por las aristas

que asoman al abismo.

Allí donde se vuelve

pétalos la carne

y bebemos el vino

sin vid y sin arcilla.

 

de "Diario de un albañil" (2001)